FALLO DEL JURADO
FESTIVAL CINEMÍSTICA 2026
TEORÍA DE LO INACABADO
RAFAEL VÁZQUEZ, LUISA GIL, ÁLVARO SANTOS, ELENA GÓMEZ
21 de junio de 2026 – Corrala de Santiago, Granada
GALARDONES CATEGORÍA DE CINEMÍSTICA:
RAFTANE FARZANEH (LITERALMENTE, “LA PARTIDA DE FARZANEH” O “LA MARCHA DE
FARZANEH”), cortometraje de 2023 dirigido por Erfan Azizi, constituye una pieza
particularmente significativa dentro del actual panorama del cine iraní por su capacidad para
condensar, en apenas veinticuatro minutos, una experiencia colectiva de frustración social,
deseo de emigración y resistencia femenina. La película sigue a una joven madre que está a
punto de abandonar Irán cuando descubre que su hijo ha sufrido una agresión en la escuela;
ese incidente desencadena una búsqueda de justicia que transforma la inminencia del viaje en
una confrontación moral con el entorno que deja atrás. Desde el punto de vista técnico,
destaca el uso del formato 4:3, una elección que estrecha el campo visual y produce una
sensación de encierro físico y psicológico, coherente con el tema de la asfixia social señalado
por el propio director. La fotografía de Behtash Kamehzari, el montaje contenido y la economía
narrativa convierten el cortometraje en un ejercicio de tensión progresiva donde cada espacio
urbano parece funcionar como una frontera invisible.
Artísticamente, la obra se inscribe en la tradición del realismo moral iraní, heredera de
cineastas que han explorado la vida cotidiana como escenario de conflictos éticos, pero
incorpora además una sensibilidad contemporánea marcada por la centralidad de las mujeres
y por la crisis migratoria de las clases medias urbanas. El resultado es una película de
apariencia mínima pero de gran densidad simbólica, donde la decisión de partir deja de ser
una cuestión geográfica para convertirse en una interrogación sobre la dignidad, la
responsabilidad y el derecho a reclamar justicia antes del exilio.
Vista en el contexto geopolítico del Irán actual, atravesado durante los últimos años por la
guerra, tensiones económicas, sanciones internacionales, restricciones políticas y las
movilizaciones surgidas tras las protestas de “Mujer, Vida, Libertad”, la película adquiere una
dimensión documental que excede la ficción. El propio Azizi ha señalado que el proyecto nació
en paralelo al momento en que las voces de las mujeres iraníes resonaban internacionalmente,
y que sus preocupaciones centrales eran la injusticia y la sensación de sofocación social.
Por ello, Raftane Farzaneh puede leerse como un retrato indirecto de una generación que
contempla la emigración no solo como oportunidad económica, sino como respuesta
existencial a un clima de agotamiento colectivo. El título resulta especialmente revelador:
“Raftane” (“irse”, “partir”) no designa únicamente el desplazamiento físico de la protagonista,
sino un estado de tránsito permanente que define a buena parte de la sociedad iraní
contemporánea. Farzaneh no es solo un personaje; se convierte en una figura alegórica de
quienes viven entre la pertenencia y la fuga, entre la necesidad de marcharse y la imposibilidad
emocional de abandonar aquello por lo que todavía merece la pena luchar. En ese sentido, el
filme dialoga con una larga tradición crítica del cine iraní —desde The House Is Black (de
Forugh Farrojzad, poetisa y cineasta a quien homenajeamos en Cinemistica del 2025), hasta
numerosas obras contemporáneas centradas en la condición femenina y los márgenes
sociales—, pero lo hace desde una perspectiva plenamente actual, donde migración,
maternidad y resistencia confluyen en una misma imagen: la de una mujer que, justo antes de
partir, descubre que aún tiene una batalla pendiente.
GALARDONES CATEGORÍA DE LO INACABADO:
MANIFESTO OF THE STONE UPON THE WATER (MANIFIESTO DE LA PIEDRA SOBRE EL AGUA)
Vladimir Davidia, Anna Selivanova. Ucrania 2026. 14 min. Ensayo. VOSE.
Por su extraordinaria capacidad para convertir el lenguaje cinematográfico en una experiencia
de reflexión poética, histórica y antropológica sobre nuestro tiempo; por la potencia simbólica
con la que reactualiza el mito del rapto de Europa y lo proyecta sobre las incertidumbres,
amenazas y conflictos que atraviesan el presente; y por construir una obra donde el sueño se
revela no como evasión de la realidad, sino como una forma privilegiada de conocimiento de
aquello que las sociedades prefieren no ver.
Manifesto of the Stone Upon the Water nos sitúa en ese territorio ambiguo donde lo onírico y
lo histórico se entrelazan. Allí donde los sueños anticipan los temblores de la historia, la
película nos confronta con una pregunta esencial: ¿qué ocurre cuando los signos del peligro ya
están presentes y, sin embargo, permanecemos ciegos ante ellos? Como en las antiguas
tragedias, el espectador asiste a la lenta aproximación de aquello que amenaza con irrumpir: el
conflicto, la confrontación, la violencia y la posibilidad del crimen colectivo.
La obra recupera el mito no para refugiarnos en el pasado, sino para iluminar las zonas más
oscuras del presente. Europa aparece aquí como figura simbólica y vulnerable, atravesada por
fuerzas que la arrastran, la disputan y la transforman. El relato mítico adquiere resonancias
inquietantes y contemporáneas, convirtiéndose en una meditación sobre la fragilidad de las
civilizaciones y sobre la repetición de aquellos males que, una y otra vez, anuncian su llegada
mientras las sociedades se obstinan en ignorarlos.
El jurado desea destacar también la extraordinaria sensibilidad formal de la película. La
alternancia entre blanco y negro y color no funciona únicamente como recurso estético, sino
como una auténtica toma de posición política y filosófica. Ambas dimensiones dialogan para
construir una temporalidad fragmentada, donde memoria y presente, sueño y vigilia,
advertencia y acontecimiento se reflejan mutuamente. La imagen se convierte así en un
espacio de interrogación crítica sobre la historia y sus fantasmas.
A ello se suma un trabajo sonoro de gran precisión, donde la música instrumental acompaña el
pulso interno de las imágenes sin imponerse jamás sobre ellas. Como una corriente
subterránea, sostiene la tensión emocional y narrativa del film, guiando al espectador a través
de una experiencia contemplativa que no renuncia a la inquietud ni al desasosiego.
Finalmente, la película encuentra en la piedra una de sus metáforas más poderosas. Frente a la
fugacidad del tiempo, frente a la violencia de los acontecimientos y frente al olvido que
amenaza toda memoria, la piedra aparece como aquello que conserva la huella, que resiste a
la erosión de los relatos dominantes y que mantiene inscrita la experiencia humana. Sobre el
agua movediza de la historia, la piedra guarda las marcas de lo vivido, de lo sufrido y de lo
aprendido.
Por todo ello, el jurado reconoce en Manifesto of the Stone Upon the Water una obra de
singular profundidad estética e intelectual, capaz de convertir el cine en un espacio de
memoria, advertencia y resistencia, donde el mito, el sueño y la historia dialogan para
interpelarnos sobre el destino de nuestras sociedades y sobre aquello que todavía estamos a
tiempo de comprender.
GALARDONES CATEGORÍA ANTROPOLOGÍA
THE LAND OF KALINOV BRIDGE (TIERRAS DEL PUENTE KALINOV)
Alexey Tikhomirov | Rusia | 2025 | 44’19» | Ruso | ByN | Documental
Alexey Tikhomirov nos lleva al pequeño pueblo del norte de Rusia, Proskurnino. En él viven
unos campesinos muy mayores a los que acompañamos en sus rutinas diarias. El único acceso
al pueblo es a través de un rudimentario puente colgante que casi actúa como metáfora de la
cuerda floja en la que se halla la supervivencia de esta pequeña comunidad. La peícula destaca
por la sobriedad, la sencillez y el ascetismo. Rodada en un blanco y negro de gran contraste,
convierte el paisaje del norte ruso en un espacio de gran fuerza visual, donde la dureza del
entorno y la fragilidad de la vida humana aparecen estrechamente unidas.
La obra es un testimonio de una realidad agonizante, pero una realidad pura, sin disfraces ni
maquillajes, en la que hasta el arreglo de un desconchón en la pared de una chimenea o el
abonado de los campos de cultivo concentran, y a la vez, dignifican toda la gesta humana.
La mirada paciente y respetuosa permite al espectador acercarse a una realidad que parece
situada fuera del tiempo contemporáneo, pero, que en cierto modo, constituye la verdadera
realidad,la que está indisolublemente ligada a la tierra y al inexorable paso del tiempo.
Thikomirov huye del sentimentalismo efectista, así la fotografía en blanco y negro como el
ritmo y la posición de la cámara contribuyen, a desde lo cotidiano y particular, encontrar lo
esencial de manera natural, sin artificio.
Una joya, de esas, sea un calificativo manido o no, cine necesario.
GALARDONES CATEGORÍA ESCUELAS:
THE LAST NOMAD (EL ÚLTIMO NÓMADA) Filippos Ferentinos. Grecia, 2024. 23:34 min. Doc.
. VOSE.
El jurado ha decidido otorgar este reconocimiento a The Last Nomad (El último nómada), de
Filippos Ferentinos, por su extraordinaria capacidad para preservar, a través del cine, la
memoria viva de una forma de existencia que se desvanece ante nuestros ojos.
Lejos de toda nostalgia superficial, la película nos invita a contemplar con sensibilidad y
respeto el tránsito de un mundo ancestral que resiste todavía en los márgenes de la
modernidad. Sus imágenes nos acercan a la experiencia de los últimos nómadas como
custodios de una relación singular con el territorio, con el tiempo, con la comunidad y con la
naturaleza.
Con una mirada documental honesta y profundamente humana, el film recoge las palabras de
sus protagonistas como quien escucha un legado. En sus relatos encontramos la preocupación
por la transmisión de saberes, costumbres y modos de vida que durante generaciones han
tejido identidades colectivas y formas de pertenencia hoy amenazadas por la uniformización
global. La película nos recuerda que cada forma de vida que desaparece empobrece el
patrimonio cultural y espiritual de toda la humanidad.
El jurado desea destacar también la extraordinaria belleza de su fotografía, capaz de convertir
los paisajes recorridos por los protagonistas en un personaje más de la narración. Montañas,
caminos, horizontes abiertos y espacios compartidos aparecen filmados con una sensibilidad
que revela la profunda interdependencia entre los seres humanos y los lugares que habitan.
En consonancia con el espíritu de Cinemística, The Last Nomad nos habla de aquello que
permanece cuando todo parece cambiar: los vínculos comunitarios, la cooperación cotidiana,
la solidaridad entre generaciones, la hospitalidad, la celebración compartida y el sentido
profundo de pertenecer a una comunidad. La música, el baile, la comida y los rituales que
atraviesan la película aparecen no como simples costumbres folklóricas, sino como
expresiones vivas de una sabiduría colectiva que da sentido al paso del tiempo y a la fragilidad
de la existencia humana.
La película nos invita a detenernos y escuchar. A reconocer la dignidad de quienes continúan
habitando formas de vida alejadas de la lógica de la aceleración y el consumo. A comprender
que la autenticidad de las raíces no es una mirada hacia atrás, sino una forma de dialogar con
el presente y de imaginar futuros más humanos.
Por la fuerza poética de sus imágenes, por la honestidad de sus protagonistas y por su
capacidad para convertir una historia particular en una reflexión universal sobre la memoria, la
comunidad y la desaparición de mundos culturales irreemplazables, el jurado concede este
reconocimiento a The Last Nomad de Filippos Ferentinos.
MENCION ESPECIAL: A LA CIENASTA MANUELA MORGAINE
La genialidad salpica toda la cinematografía de Manuela Morgaine, generando uno de los
itinerarios más singulares y radicales del cine de arte y ensayo francés contemporáneo. Las
obras que nos han llegado a Festival Cinemística como Foudre. Une légende en quatre saisons
(2013) , Pour Waad (2021), o Kinsugi (2025) su filmografía despliega una asombrosa capacidad
para fundir investigación documental, fabulación poética y reflexión filosófica en estructuras
narrativas de gran complejidad. Resulta especialmente admirable que una parte sustancial de
estos proyectos haya sido concebida, escrita, filmada e incluso fotografiada por la propia
cineasta, a menudo con equipos reducidos y durante largos periodos de trabajo de campo.
Foudre, por ejemplo, fue desarrollada durante más de una década y rodada en diversos países,
convirtiendo un fenómeno natural en una vasta cosmogonía audiovisual donde ciencia, mito,
antropología y experiencia íntima dialogan con una libertad formal extraordinaria. Esa
combinación de audacia argumental, rigor técnico y autonomía creativa sitúa a Morgaine en
una tradición de autores totales para quienes cada película es una exploración existencial
antes que un simple objeto cinematográfico.
Pero si algo distingue la obra de Manuela Morgaine es su dimensión casi mística. Sus películas
parecen impulsadas por una búsqueda de aquello que permanece oculto bajo la superficie de
lo visible: las revelaciones de los relámpagos en Foudre, la reconstrucción de una Siria perdida
en Pour Waad, concebida como una auténtica “carta de cine” a la memoria y a los vivos. En sus
relatos abundan arqueólogos visionarios, cazadores de tormentas, eremitas, exiliados y
testigos que parecen situados en el umbral entre la historia y el mito. El resultado es un cine
de rara intensidad espiritual, donde la precariedad de medios nunca se percibe como límite,
sino como condición de una libertad artística excepcional.
El film inacabado en 1999 VA que Manuela Morgaine nos ha propuesto para Cinemística 2026,
Fue en su momento y sigue siendo una obra que hacía presagiar el talento y la genialidad de su
autora. Veintisete años después sigue absolutamente vigente y todo se confirma, gracias, te
deseamos mucha suerte en tus próximos trabajos, y adelante con tu genio Manuela!
MENCION ESPECIAL: AL CINEASTA JOAQUÍN LISÓN BRACQ
La trayectoria cinematográfica del director murciano Joaquín Lisón Bracq constituye un
ejemplo singular de coherencia ética y artística dentro del cine independiente español. Desde
hace más de dos décadas, desarrollando su labor bajo el sello InDirectFilm, ha construido una
filmografía alejada de los circuitos industriales, fiel a los principios del cine de arte y ensayo,
realizada con medios económicos humildes pero con una extraordinaria riqueza humana,
cultural y paisajística. Su obra convierte la creación audiovisual en una herramienta de
reflexión colectiva, comprometida con la defensa de los derechos humanos, la memoria de los
territorios y la preservación del patrimonio natural y cultural. Películas como Desarraigo
(2019), Sofía volverá (2022) y ¿Dónde está mi acequia? (2024) evidencian una mirada
profundamente vinculada a la sostenibilidad y a la relación entre las comunidades y su
entorno.
Su itinerario creativo destaca asimismo por la solvencia con la que transita entre el
documental y la ficción, diluyendo fronteras para alcanzar una forma cinematográfica propia,
poética y comprometida. En sus películas, la observación de la realidad convive con la
imaginación narrativa para visibilizar conflictos ambientales, sociales y emocionales que
afectan al sureste español y, por extensión, a nuestro tiempo. Desde el film que se ha
mostrado en Festival Cinemística este año 2026 Caperucita en Granada (del 2017) hasta sus
trabajos más recientes, Lisón Bracq ha demostrado que el cine sostenible no depende de
grandes presupuestos, sino de una profunda responsabilidad con las historias que cuenta y con
las personas y paisajes que las habitan. Su obra confirma que es posible hacer un cine libre,
necesario y transformador, capaz de generar conciencia sin renunciar a la belleza
cinematográfica. Gracias Joaquín!
MENCIÓN ESPECIAL:
ARTE SCIOPERO. ARTE HUELGA. Luca Immesi. Italia 2025.
El artista Galeazzo Nardini, inspirado en el movimiento Fluxus, creía que el arte, el afecto
y la vida cotidiana eran inseparables, concebía la existencia misma como una obra de
arte. En 1976, se retiró del arte contemporáneo y comenzó una protesta escribiendo
“Huelga” (Sciopero), a diario durante cuarenta años, hasta su muerte en 2016,
convirtiéndola en un mantra y en una perfomance única. Dice Pasolini que “Para que
funcione la negativa ha de ser grande, no pequeña; total, no sobre este o aquél punto;
absurda, no de sentido común”.
Con este texto de apertura y esta cita arranca este documental sobre el citado artista
cuya militancia y rotundo compromiso nos inspira, fortalece e interpela, invitando a
disfrutar de la hermosa obra del autor, que en su caso como él mismo entendía, resultan
ser tanto sus repetitivos mensajes contestatarios en su obra pictórica, como su propio
hacer en la vida. Empleando la expresión artística como acto de resistencia, el
documental muestra también con fotos de archivo, el espíritu de una época, los sesenta/
setenta, decididamente más humano, vanguardista y libre que el actual.
Por la fuerza, la humanidad y el cariño que emana del documental, así como por la
afinidad con la esencia de este festival Cinemística, que no se rinde frente a las
adversidades, hemos querido hacer una mención especial al documental “Arte Sciopero”
de Lucca Immesi.
MENCIÓN ESPECIAL:
O CAÇADOR (EL CAZADOR)
Lucas Mancini/ Brasil/2026/20’/Portugués/Ficción
La película de Lucas Mancini nos acerca a la profundidad de la región de Paraná en Brasil. Allí
un campesino lucha por sobrevivir en un entorno hostil en el que además tiene que lidiar con
su soledad.
Un día aparece un perro errante que caza gallinas para alimentarse, el perro se comunica
telepáticamente con el campesino convirtiéndose así en su única compañía y una especie de
compañero espiritual. Esta ligera subversion de la realidad, lejos de ser un elemento
fantástico, se erige como un juego metafórico y meta de la necesidad humana de compañía y
comprensión.
La película propone una sugerente narrativa puramente cinematográfica alejada de artificios
donde la imagen, los silencios, los gestos y los paisajes hablan por sí solos.
Cabe destacar, la contención de la interpretación que huye de los estallidos emocionales de un
cine más convencional, pero logra dimensionar y transmitir a profundidad del sentir del
protagonista.
Un film, que aunque no de modo evidente, posee un carácter marcadamente espiritual que se
puede apreciar a través de una forma de ascetismo cinematográfico que convierte la hostil
experiencia material y el compartir la misma con el perro en una experiencia de trascendencia
que nace de la necesidad y de la fragilidad compartidas.
Al mismo tiempo, la obra ofrece un retrato crudo y honesto de una realidad social, no siempre
visible, el abandono del mundo rural, la precariedad económica y la erosión de los vínculos
humanos.
Una película que nos recuerda que en las asperezas de lo cotidiano puede haber belleza y que
el ser humano, más allá de lo material, es también un ser vulnerable que necesita compartir su
fragilidad. La obra nos insinúa que el cinematógrafo no es solo una fría máquina mecánica sino
que además puede conectarnos con una dimensión trascendental de nosotros mismos.
